Esta es mi obra preferida, El nacimiento de Venus por Sandro Botticelli, pintado en 1482.

En el centro está Venus, la diosa del amor, de pie emergiendo del mar. Aparece desnuda con los pies apoyados en una concha y los ojos de expresión soñadora mirando al frente, invitándonos a entrar en la pintura.
A la derecha de la composición se encuentra una de las Horas o Ninfas, ataviada con una ligera túnica floreada, que acude a cubrir a Venus con un manto.
A la izquierda aparecen Céfiro, dios del viento, que con su soplo se conduce a tierra firma, y Cloris, la ninfa de la Tierra, cuyo rápido vuelo arranca rosas, que con su belleza y fragancia son el símbolo del amor, y con sus espinas nos recuerdan el dolor q éste puede acarrear.